diumenge, 13 d’abril de 2014

Referentes republicanos con sabor local


Con motivo del aniversario de la proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931, los y las joves de EUPV Elx hemos decidido hacer una pequeña retrospectiva a través de grandes republicanos locales.


Desde la organización juvenil de Esquerra Unida Elx estamos convencidos de que somos las nuevas generaciones las que, con nuestra fuerza, tenemos que poner fin a este sistema injusto, corrupto, y que no hace más que demostrarnos que ni tiene soluciones para la juventud, ni le interesa tenerlas. Debemos luchar, alzar la voz, pedir más democracia, más oportunidades, más justicia. Debemos exigir una república, la III República. No queremos seguir manteniendo al rey -un jefe de Estado, recordemos, puesto a dedo por un dictador-, ni tampoco a toda su familia. Pero reivindicar la III República es reivindicar también la caída de este régimen podrido: el de la monarquía franquista y corrupta; el del bipartidismo que la sostiene; el de una Iglesia católica con privilegios impensables en un Estado supuestamente laico y el de los insaciables mercados, que nos echan de nuestras casas, de nuestros trabajos, de nuestra tierra y nos quitan nuestros derechos más básicos, como la educación y la sanidad.
Queremos democracia, justicia social y libertad de pensamiento. Y todo eso lo conmemoramos el 14 de abril, recordando la II República. Ahora bien, no queremos vivir anclados en el pasado, luchamos por conseguir y construir la III. Pero aún así sabemos que los referentes son necesarios, que son un espejo donde mirarnos a veces, y no es necesario irnos muy lejos para encontrar algunos. En nuestra ciudad hemos tenido ilustres figuras republicanas.

No podemos dejar de nombrar al grandísimo Julio María López Orozco(1885-1970). Don Julio. El insigne médico republicano que fue quien dirigió la palabra al pueblo proclamando la II República con un emotivo discurso desde el balcón del ayuntamiento el 14 de abril de 1931. El 28 de junio de 1931 resultó elegido diputado por la provincia de Alicante en las elecciones generales a Cortes Constituyentes de la II República. En 1920 ingresa en la masonería, hecho que marcaría profundamente el resto de su vida. En marzo de 1928 fue nombrado presidente de la Alizana Republicana de Elche y en diciembre de 1929 firmó el manifiesto del Partido Republicano Radical Socialista. En 1933 fue nombrado presidente de la Junta Municipal, presidente provincial y vicepresidente de la ejecutiva nacional del PRRS, aunque a partir de aquel año su papel político fue diluyéndose. Humanista, filántropo e intelectual, fue siempre muy querido por los ilicitanos. Fue reconocido como “el médico de los pobres de Elche”, a quienes no cobraba por sus servicios y llegaba incluso a dar dinero para comprar medicinas. Ello le granjeó el cariño y la admiración popular. Su familia poseyó una casona y un huerto, el de Manchón, rebautizado posteriormente con su nombre; convertido hoy en plaza pública y jardín frente al Museo de la Palma. Cuenta también con un monumento en su honor ubicado en la Av. del País Valenciá.

Otro gran republicano fue Nazario González Monteagudo (1911-2001), conocido como el Sócrates ilicitano. En 1932 fundó el Sindicato de “Oficinas y Banca” en UGT junto con Paco Soler. Desde muy pronto manifestó aficiones artísticas y literarias, fue colaborador en la prensa local y organizador de certámenes poéticos. En 1934 convoca otro certamen desde la organización del partido Juventud Republicana Radical Socialista. Su talante humanista le lleva a pertenecer al círculo de Don Julio, donde recibe la enseñanza y el espíritu humanista de los intelectuales de los primeros treinta años del siglo XX. Fue aquí cuando se afilió al Partido Radical Socialista. En 1934 funda en Elche las Juventudes de Unión Republicana. En 1937 fue reclutado en la primera movilización. Convencido antibelicista nunca empuñó un arma, y se mantuvo dedicado a oficinas, partes… El 28 de marzo de 1939 sale hacia el exilio a bordo del Stanbrook, el último barco que partió con exiliados del puerto de Alicante, bajo los bombardeos fascistas. En Argelia transcurrieron diez años de exilio dedicado al teatro y en constante relación con el Gobierno de la República en el exilio en París. En 1949 regresa a Elche, vigilado, pero tolerado –fichado como intelectual peligroso-. Siguió promoviendo las artes escénicas durante toda su vida. En 1977 fundó el Ateneo Republicano, siendo oficialmente aprobado por la Generalitat Valenciana en 2009. Él gestionó y erigió el monumento a Don Julio, financiado por suscripción popular, a quien admiraba profundamente. Fue secretario y posteriormente Presidente Local y Consejero Nacional de “ARDE” (Acción Republicana Democrática Española) hasta su fallecimiento en 2001. El Ayuntamiento de Elche dedicó una calle a su nombre antes de su fallecimiento, y en el año 2007, por iniciativa del Ateneo Republicano Nazario González Monteagudo se le dedicó un monumento situado en dicha calle, financiado por suscripción popular.



Dos grandes hombres. Dos grandes luchadores. Dos grandes republicanos. Espejos donde mirarnos. Pero no para mirar hacia atrás, sino para avanzar. ¡Salud y República!